Comida y castigo

Entre  1982-84 estuve en Lubango, exactamente en la rotonda de Huila. Estuvo muy tranquilo aquello por allí, solo que estábamos hasta la coronilla porque teníamos que levantarnos todos los días a las 5 a hacer guardias antiaéreas.

Referente al hambre que se pasaba sí tengo que contar que había meses  en que solo comíamos arroz y frijoles, y aquellos frijoles eran agua.  Figúrate que teníamos que dejarlos en la bandeja de un día para otro y como hacía mucho frío aquello se ponía duro en la noche y así los comíamos al otro día.

Un día nos robamos el camión de de la unidad de flecheros -que era donde yo estaba- para salir a buscar comida a un pueblo cercano. Da la casualidad de que dieron alarma de combate y el camión no estaba  y no pudo salir la unidad.

A los que nos robamos el camión nos llevaron presos para el regimiento. Parece que nos iban a llevar para Cuba, pero nos salvamos porque creo iba de visita por el regimiento  el político de las FAR de Cuba y cogieron miedo de que dijéramos por qué nos robamos el camión, o sea, que había sido por hambre ya que no nos daban carne. Parece que por eso nos soltaron.

(Testimonio del lector Luis)