Suicidios en Angola: Las otras bajas de la guerra

Marihuana

Marihuana

Sí circulaba marihuana en Angola, el que diga lo contrario miente.  La primera vez que la vi fue allí, pero eso de que la gente fumara para combatir es cuento chino. De película americana de Viet Nam. Por lo menos yo no conocí a nadie que fumara para pelear. Además, la CIM [Contrainteligencia Militar] estaba encima de la tropa con el tema de la maría. En mi regimiento cogieron a dos holguineros que tenían un paquetico debajo de la cama y se armó una del carajo. A uno lo mandaron preso a Cuba y el otro se suicidó.

Del suicidio de aquel muchacho por la marihuana creo que la responsabilidad mayor fue justo de los trinkas [miembros de la CIM], que le metieron una presión horrorosa. Yo estuve presente en el tribunal de honor y el defensor de los muchachos era un jefe de cuadros muy buena persona pero que ni siquiera pidió ver el paquete de marihuana para ver si era verdad. El fallecido dejó una carta diciendo que no podía soportar la vergüenza de volver a Cuba condenado por marihuanero.

Tuve otro compañero que se suicidó en Lubango, en la base aérea. Antes de volarse la cabeza le disparó a dos compañeros que no murieron pero sufrieron secuelas graves. Esto ocurrió a finales de 1989, fue entre el grupo del CEPEM de la DAAFAR. (Testimonio del lector Alex)

Cubanos y la represión al golpe de Alves

Barrio marginal de Sambizanga en Luanda, escenario principal de la represión del 27 de mayo de 1977

Barrio marginal de Sambizanga en Luanda, escenario principal de la represión del 27 de mayo de 1977

¿Qué papel desempeñaron las tropas cubanas en la represión del aciago mayo de 1977 en Angola?

Algunos, como el lector que se identifica como El Mambí , cree que se hicieron de la vista gorda y permitieron las ejecuciones sumarias pero no las llevaron a cabo.

De acuerdo con otro testimonio, del lector Tchamutete , el general Rafael Moracén Limonta, hoy Agregado Mlitar, Naval y Aéreo de Cuba en Angola, jugó un papel esencial en la derrota de los golpistas. «Si el golpe fracasó fue debido al Coronel Moracén que con solo la guardia presidencial controló el palacio presidencial y Radio Luanda y cuando llegamos también rodeó a las tropas angolanas sublevadas en la ciudad y estas se rindieron. Si mal no recuerdo a uno de los jefes golpistas le decian El Gato y sé que este fue fusilado en un campo de balompié con un rpg-7 lanzacohetes por tropas angolanas leales a Neto».

Pero hay otra versión de los hechos.

Los habitantes del barrio marginal Sambizanga en Luanda recuerdan todavía hoy la entrada de las fuerzas cubanas. Varios testigos  relataron recientemente sus vivencias a la periodista británica Lara Pawson, quien ha viajado a Angola en numerosas ocasiones  e investigado los sucesos del 27 de mayo de 1977.

cementerio

Cientos de soldados cubanos fueron enviados a Sambizanga, donde estaba la base popular a Nito Alves, a «limpiar» el lugar. Alves era el presidente del popular club de fútbol de Sambizanga, conocido como Progresso o JUBA (Juventud Unida del Barrio Alfredo). Los testigos, algunos de los cuales se negaron a ser identificados, creen que a las tropas cubanas les ordenaron disparar a la gente para atemorizarla y poner la situación bajo control. Los tanques destruyeron al menos un centenar de casas, aseguran.

Uno de los testigos, Matheus, relató que  cubanos comenzaron a perseguir a los jugadores de fútbol y recuerda a uno en particular, Kiferro.

«Los cubanos no lo podían encontrar. Dondequiera que buscaban, él desaparecía. Pensaron que era hechicero», relató sonriendo. «Él podía estar con nosotros en este momento, y cuando los soldados llegaban desaparecer. Cuando se dieron cuenta de que no lo iban a atrapar comenzaron a matar a otra gente, miembros de su familia, hermanos, sobrinos, amigos, incluso gente que se le parecía».

Finalmente Kiferro se presentó. Los cubanos se lo llevaron y nunca más lo vieron [en Sambizanga]. Ni a él ni a muchos otros».

Los testigos creen que cada familia en Sambizanga perdió uno o dos familiares».

Puede leer la investigación de Pawson aquí, en inglés .

Este relato me horrorizó y confieso que mi reacción fue de escepticismo. ¿Es posible que  las tropas cubanas hayan llevado a cabo esa masacre?  Me cuesta creerlo.

¿Por qué no se repatriaban los cuerpos?

El presidente de Angola, Eduardo Dos Santos, deposita flores en el mausoleo a los soldados cubanos del cementerio de Colón en 2007

El presidente de Angola, Eduardo Dos Santos, deposita flores en el mausoleo a los soldados cubanos del cementerio de Colón en 2007

El lector Juan José ha hecho una pregunta muy interesante. «Si había comunicación regular tanto aérea como marítima con Cuba, ¿por qué no se enviaban los cadáveres a sus familiares?»

En otras palabras, ¿por qué las familias cubanas tuvieron que esperar tantos años para poder tener los restos de sus seres queridos? ¿Alguien sabe qué motivó al  gobierno cubano a adoptar esa política?

Se realizó un solo entierro, masivo, el 7 de diciembre de 1991, tras la retirada de las tropas cubanas de Angola.

Veteranos sudafricanos buscan colaboraciones de cubanos

Para quienes no lo han notado, el post  «Veteranos sudafricanos, entre la controversia y el olvido» , generó un interesante y respetuoso debate con veteranos sudafricanos de la Guerra de Angola.

Los ex combatientes han estado traduciendo los posts y comentarios de este blog del español al inglés con ayuda de Google, y yo traduje la mayoría de sus comentarios del inglés al español.  No obstante, si queda alguno por traducir a nuestro idioma, les recomiendo usar el traductor de Google , que ellos usaron con eficacia.

A raíz de este debate, dos veteranos sudafricanos me han escrito en busca de la colaboración de cubanos que participaron en la guerra de Angola.

Dean Wingrin, webmaster del Sitio No Oficial de la Fuerza Aérea Sudafricana está recopilando en un libro historias escritas por los que lucharon contra las Fuerzas Aéreas Sudafricanas (SAAF) y la UNITA de 1966 a 1989.

Me parece que puede ser una oportunidad interesante para los veteranos cubanos. No creo que hasta ahora se haya hecho ningún texto similar sobre la guerra de Angola.

Las historias puede girar en torno a experiencias, un puesto o un incidente específico, pero desde una perspectiva personal.

Si es posible, pide el señor Wingrin, incluyan algunas fotos escaneadas.

El relato puede ser largo o corto, como deseen. Puede ser humorístico o serio, una historia larga o varias separadas. Lo importante es que sean desde una perspectiva personal. Pueden ser en español si no dominan el inglés.

Los interesados pueden escribirle a:  dean@SAairforce.co.za

Por otro lado, Coenraad Bekker, quien estuvo en Angola en 1975 en el grupo Foxbat  1SSB de vehículos blindados [Foxbat group 1SSB Armour cars] pide a los ex soldados cubanos que desee hablar sobre la guerra o comunicarse, que le escriban a:   southernforklifts@telkomsa.net

Nito Alves, la historia inconclusa

El dirigente del MPLA Nito Alves, líder de una fallida rebelión en 1977

El ex dirigente del MPLA Nito Alves, líder de una fallida rebelión en 1977

Esta semana vamos a abordar un tema mencionado por varios lectores y  poco conocido entre los que vivimos en Cuba:  el intento de golpe de estado del 27 de mayo de 1977 en Angola y el papel de las fuerzas cubanas en el aplastamiento de la rebelión.

El líder fue Alves Bernardo Baptista, más conocido como Nito Alves. Había sido ministro del Interior de Angola desde la independencia, el 11 de noviembre de 1975 hasta octubre de 1976, cuando fue destituido a causa de sus críticas a las políticas oficiales y por sospechas de causar escasez de alimentos para provocar el descontento popular. El cargo de ministro del Interior fue abolido y se estableció una comisión para analizar las acciones de Alves y un seguidor, José Van Dúnem.

Ambos hombres fueron expulsados del Comité Central del MPLA el 21 de mayo de 1977.

Sobre la ideología de Alves hay varias teorías:  unos dicen que era maoísta, otros que estaba en contra de darle mayor participación a blancos y mulatos en el gobierno, otros que tuvo -o al menos aseguró tener- el respaldo de los soviéticos para sus acciones.

El 27 de mayo de 1977, miembros de la 9th Brigada de las FAPLA, partidarios de Alves,  irrumpieron en la prisión Sao Paolo de Luanda y tomaron brevemente el control de Radio Nacional de Angola. Ocho  miembros del MPLA fueron quemados vivos en el barrio de Sambizanga, en una acción de la que el gobierno culpó a los seguidores de Alves.

Aunque algunos disputan el propósito de la rebelión, hay consenso en que se trató de un fallido golpe de estado. Testigos e historiadores coinciden además en el papel esencial que desempeñaron las tropas cubanas en reprimirlo.

El Jornal de Angola, 31 de mayo de 1977, publica las fotos de los rebeldes fugitivos

El Jornal de Angola, 31 de mayo de 1977, publica las fotos de los rebeldes fugitivos

En pocas horas, los rebeldes se habían dispersado. Lo que siguió fue un baño de sangre: miles de seguidores de Alves -conocidos hoy como nitistas- fueron fusilados de forma sumaria. ¿Tomaron parte en los fusilamientos los cubanos? Ustedes dirán.

El propio Alves fue detenido el 7 de julio de 1977 y ejecutado poco después.

La cifra de muertos del 27 de mayo de 1977 es todavía un misterio. Algunos la colocan en el rango de entre 4 mil a 80 mil angolanos.  Cada año, la Asociación 27 de mayo en Angola le escribe al presidente Eduardo Dos Santos solicitándole los certificados de defunción de 1977.

Tras la represión sobrevino una purga política dentro del MPLA, que redujo sustancialmente su membresía.

Pueden leer testimonios de algunos lectores en este foro, donde mencionan el golpe, aquí y aquí .

El dirigente del MPLA Nito Alves, líder de una fallida rebelión en 1977

Veteranos sudafricanos, entre la controversia y el olvido

Soldados de la SADF en patrulla en 1994

Soldados de la SADF en patrulla en 1994

Al igual que los veteranos cubanos, en la Sudáfrica actual los ex combatientes de las SADF enfrentan el silencio y el olvido. Entre 1967 y 1994 al menos 600 mil hombres, en su mayoría blancos, fueron reclutados para el servicio militar. Miles de ellos participaron en las Guerras Fronterizas -Namibia y Angola-, donde perecieron cerca de 2 mil, una cifra similar a la oficial de muertos cubanos en tierras angolanas.

Quienes se rehusaban a entrar en el servicio militar tenían tres opciones: objetar motivos religiosos, pasar seis años en la cárcel o huir de Sudáfrica.

Para muchas familias sudafricanas, los jóvenes cumplían el deber de frenar lo que llamaban «el peligro rojo y negro»: el comunismo y el nacionalismo africano. Pero a casi 20 años de la retirada sudafricana de Angola, muchos veterano se cuestionan su participación en esa guerra. Uno se preguntan por qué sacrificaron tanto para luego entregar el poder a sus enemigos. Otros, por supuesto, están orgullosos de haber luchado allí.

Tras la caída del régimen del apartheid, sólo 31 veteranos de las SADF solicitaron amnistía ante la Comisión de Verdad y Reconciliación, a la que consideraron prejuiciada contra ellos. Desde entonces se han escudado en el silencio por temor a represalias de los nuevos gobernantes sudafricanos , refugiándose en foros en Internet.

En el 2006 salieron del ostracismo para reclamar el lugar y el honor que consideran merecen en la historia de su país.  Ese año estalló una controversia cuando el presidente del Fondo Fiduciario para el memorial Parque de la Libertad -entonces en construcción-, Wally Serote, se negó a incluir  en las paredes del lugar los nombres de los soldados de las SADF, alegando que no podían considerarse combatientes por la libertad. Los nombres de los soldados cubanos caídos en Angola sí figuran en en sitio.

Vista de una sección del Parque de la Libertad en Pretoria

Vista de una sección del Parque de la Libertad en Pretoria

Finalmente en julio de este año se anunció que se erigirá una pared en el monumento Voortrekker, también en Pretoria, costeada con fondos privados, para rendir tributo a los veteranos de las SADF.

Monumento Voortrekker en Pretoria

Monumento Voortrekker en Pretoria

Los veteranos de las SADF también tiene un monumento desde 1979, en Fort Klapperport, Pretoria.

Los horrores de la guerra

Kimbos en el sur de Angola, cerca de la frontera con Namibia

Kimbos en el sur de Angola, cerca de la frontera con Namibia

De los horrores de la guerra, [recuerdo] muchos. Para entrar en un kimbo disparabas  a los techos, si no salía nadie en unos segundos pues tirabas una granada. Por eso todos salían corriendo cuando veían que venían las tropas, que siempre lo sabían por más que queríamos escondernos o llegar sigilosamente.

Despues me entero por un SWAPO, que nos olían,  sí , nos olían, era increíble, a partir de ahí cuando salía de caminata trataba de ensuciarme lo más  posible y sobre todo echarme fango en la cara, porque si no, llamabas la atención por blanco y todo el mundo te tiraba.

Ahí comprendes que no hay reglas, que si coges un prisionero y no  lo puedes llevar contigo, tienes que matarlo y eso pasó varias veces.

Llegamos a un kimbo, una aldea, y la gente regresó cuando vio que no había peligro con nosotros y los dejamos regresar despues de revisarlo bien todo, es que nos hacía  falta cambiar dos sacos de arroz (lo único que teníamos) por una vaca o algo de carne, es que estábamos cerca de Namibia o en Namibia, abandonados a la gracia de dios.

Bueno, lo primero que se hacía era separar las mujeres de los hombres y revisar a estos, les quitábamos las camisas o los trapos que tuvieran y veíamos si tenían marcas en la piel de los sacos de la UNITA, que no era más que un jolongo con sogas, entonces esas sogas se les metían en los hombros y [les dejaban] tremendas marcas.

Cuando le fuimos a quitar la camisa a un tipo se resistió y se mandó a correr por aquellas sabanas, fue un blanco fácil, un rafagazo y cayó dando brincos como una pelota. Había otro que se echó a llorar y un SWAPO se lo llevó a un kimbo a obtener «inteligencia» como decían, eso era darle con un cinto ruso hasta que hablara. Los cubanos que conocí ahí le hacíamos asco a esos tratos, no estábamos de acuerdo, por eso lo ignorábamos, pero no podías meterte ese era su guerra también, su país.

A ese pobre infeliz le metieron un tiro, el SWAPO, porque él salió y dijo » todo bien, primo, todo bajo control».

Así fue eso. (Testimonio del lector Tito)

Perdidos en acción – En busca de Savimbi

Imagen actual de parte de la provincia Cuando Cubando, en el sur de Angola

Imagen actual de parte de la provincia Cuando Cubando, en el sur de Angola

A inicios de 1977 estábamos realizando una operación en las selvas de Cuando Cubando, limítrofe con Namibia y Zambia (Operacion Victoria) cuyo fin era destruir la mayor parte de la bases militares de la UNITA. Según el alto mando, General Raúl Menéndez Tomasevich, la inteligencia cubana había interceptado una comunicación en la cual el Jefe de la UNITA, Jonas Savimbi, estaba huyendo hacia la frontera entre Namibia y Zambia con sólo su escolta personal. Según nos dijeron eran mercenarios franceses, unos cuatro hombres para no ser detectados .

Eligieron la escuadra donde estaba yo; nos dijeron que era para para emboscar a Savimbi y que atraparlo que era cuestión de unas horas, que fuéramos lo más ligeros posible, solo municiones y una cantimplora de agua. Nos montaron en un helicóptero y nos dejaron en el punto llamado CARIBE en medio de la selva, diciéndonos que avanzáramos derecho como dos kilómetros, que era el punto para interceptarlo.

La vegetación era la misma por todos los lados , las brújulas no trabajaban y el equipo de radio estaba con las baterías bajas, producto del apuro. En resumidas cuentas perdimos todo tipo de comunicación según la brújula, que estaba como loca, quizás por los minerales del terreno. Estábamos en el lugar, esperamos emboscados. Nos cogió la noche pero no aparecieron. Al otro día esperamos los helicópteros que debían recogernos y nada, estábamos en medio de territorio enemigo, solos 11 hombres.

Al no tener comunicación empezamos a caminar en busca de una salida… uno, dos, tres días y nada; para mí caminábamos en círculos, con sed y hambre. Al cuarto día los hombres estaba muy cansados, enterraban las municiones extra con el fin de disminuir peso, estaban desesperados. Yo contaba a mis hombres a cada momento para no perderlos de vista pues caminábamos en columna.  Al cabo de dos horas me faltaba Cuco, el negrito de Pinar de Río.

Corrí y corrí solo hacia atrás, buscándolo. Al fin lo encontré acostado al lado de un árbol, sudando copiosamente y con la pistola en la mano. Al verme me dijo:  «Cuida a mis hijos, yo no aguanto más, ni el fusil puedo cargar».  No sé de dónde me salió de aquello de  «Cuco, déjate de teatro que no estamos en La Rampa».  No sé, pero eso funcionó y entre sus labios apareció una sonrisa. Me senté junto a l y hablamos de sus hijos y la famosa carta de su mujer diciéndole la frase del Che «Dondequiera que te sorprenda la muerte»,  que él se cagó en ella mil veces.

Al rato llegó el resto de la escuadra y dormimos allí. Yo tenía una foto de mi hija vestida de bailarina clásica muy chiquita, me fui aparte y recé. Hacía muchos años que no lo hacía y le pedí a Dios que me diera el chance de ver a mi hija una vez más. No sé, pero sentí como una luz que me invadía y una gran traquilidad y  fui a dormir.

Al otro día seguimos vagando por la selva, era el quinto día; a eso de las 4 de la tarde sentimos unos motores en la lejanía que se acercaban. ¿Eran los sudafricanos o nuestra gente ? Nos pusimos en posición combativa. Si era nuestra gente estábamos salvados y si no, dispuestos a presentar combate.  Al rato sentimos que el ruido de los motores se alejaba.  Ahí salió El Niño, el más joven de la escuadra, y dijo «vamos a tirar al aire,  si son nuestro estamos bien y si no, a morirse todo el mundo».  Eso hicimos, al rato sentimos los motores de vuelta y gente gritando en español. Estábamos salvados.

Era el Dr Invert de Guantánamo (médico ) que voluntariamente había salido él y dos BTR-60 para ver si por lo menos rescataba nuestros cadávares siguiendo el círculo de las aves de rapiña. Nuestros pies estaban hinchados. Al tomar un poco de leche condensada la escuadra se sintió mejor pero estábamos deshidratados y nos enviaron en helicópteros a Luanda.

Allí nos enteramos de la verdadera razón por la que nos perdimos. Resulta que un día antes de la operación un helicóptero recibió fuego cruzado de la UNITA y un piloto de helicóptero recibió un tiro en un pie. El helicóptero que nos llevaba nos dejó caer mucho antes del lugar que estaba supuesto a dejarnos por miedo a caer bajo el fuego enemigo.

Al darnos de alta del hospital fuimos al aereopuerto y buscamos al piloto y copiloto, aún estaban ingresados en el hospital militar.
Nos llevaron a fiscalía militar con cargos, despues llamaron del alto mando “Rosa Linda”* y nos enviaron de vuelta a Tchamutete.

Cosa de la guerra.

(Testimonio del lector Tchamutete)

*Rosa Linda: Club de oficiales Quinta Rosa Linda en Luanda, que había sido de los portugueses, donde estuvo en una época el alto mando cubano.

Testimonios desde Cuba

En este fragmento de un documental trasmitido por la televisión cubana en el 2006 sobre los primeros contingentes de tropas especiales en Angola, sobresalen varios aspectos interesantes: referencias a una batalla victoriosa en las cercanías de Ebo -no estoy segura de que se trate de la Batalla de Ebo en sí, donde murió Raúl Díaz Argüelles y que ha sido calificada de desastre militar-; seguido por la admisión del actual ministro de defensa de Angola, Kundi Paihama, de un repliegue inicial de las fuerzas angolano-cubanas ante la ofensiva sudafricana; el testimonio de un piloto retirado sobre un episodio de fuego amigo como algo muy usual y las declaraciones del general Carlos Fernández Gondín de que ir a Angola era «lo mejor, lo sublime».

El video contiene varias imágenes de archivo de los soldados cubanos en acción, aunque no estoy segura de que correspondan con los años 70. ¿Alguien puede precisar la época?

En proceso

Fíjense en las nuevas adiciones al Wiki-Glosario hechas con las contribuciones de ustedes, los lectores. Pueden verlas arriba en el encabezado y aquí .

Estoy preparando varios posts sobre un tema que han sacado a relucir varios de ustedes, y que aún es tabú en Angola y en Cuba:  el intento de golpe de estado de Nito Alves el 27 de mayo de 1977 y el papel de los cubanos en ese dramático suceso.

Se aceptan todo tipo de sugerencias, porque es tema poco conocido e investigado.