La pacotilla (I)

Latas encontradas por el ejército sudafricano en un campo de batalla en Angola

Latas encontradas por el ejército sudafricano en un campo de batalla en Angola

Algunos lectores han mencionado de pasada el tema de  «la pacotilla».  Soldados y oficiales cubanos en Angola buscaban la manera de conseguir artículos que no se encontraban en la isla -y desde entonces la lista era larga- de diversas formas, entre ellas canjeando alimentos por kwanzas para comprar en los mercados callejeros.

La adquisición de «pacotilla» estaba estrictamente prohibida por el mando militar cubano y quienes violaban esa regla podían ser arrestados. Muchos oficiales, sin embargo, aplicaban la orden en los subordinados mientras ellos acaparaban.

¿Qué sanciones enfrentaban los soldados a quienes se les decomisaba «pacotilla»? ¿Cuánto tiempo estuvo en pie esa política de sanciones? ¿Recuerdan qué artículos eran los más codiciados en la tropa? ¿Cómo hacían para conseguirlos?

Reencuentros

A los veteranos que deseen reencontrarse con antiguos compañeros en Angola dispersos por el mundo, les sugiero dejarles un mensaje en una sección que he abierto hace poco, Reencuentros. Pueden encontrarla encima del encabezado del blog, y aquí .

Creo que puede funcionar de esta manera: Ustedes dejan los mensajes de las personas que desean reencontrar, y cuando estas les respondan, se ponen de acuerdo para una comunicación directa: ya sea dejando en esa sección el email u otra forma de contacto.  Si lo desean, inmediatamente después de que hallen a la persona que buscan,  puedo eliminar la información personal -email, teléfono- de las páginas.

Cartas amarillas

cartas-amarillasEnseguida le hablé al Fiñe de Mónica, me dijo que le gustaría enamorarla por carta. También le conté de mi novia, y él a mí de la suya, que allí los jodedores le decían Batallón. «A ver, Fiñe, ¿te escribió Batallón? Pues lee a ver si ya te pegó los tarro (sic)». Estaban locos por enterarse de las infelidades de las mujeres de otros. A mi novia también le pusieron apellido: Regimiento. Como si también fuera la mujer de todos. Siempre estaban a la caza de las «cartas amarillas», que era como les decíamos a las cartas que llevaban la noticia de los tarros. […] muchas mujeres esperaron a sus maridos y a sus novios sin rodearse de ningún comentario, pero otras no pudieron aguantar tanto (Fragmento del libro No llores ni tengas miedo…conmigo no te pasará nada, de Luis Deulofeu, publicado en el 2000 por la editorial Egales).

Recordé este fragmento del interesante libro de Deulofeu -donde aborda un tema tabú, el homosexualismo en las tropas cubanas durante la guerra de Angola- a raíz del comentario del lector Pablo Finale en el post sobre suicidios.

«Nosotros teníamos un colega», relata Finale, «no me puedo acordar de todos los nombres, sí recuerdo que era gordito,de la UJC y allí lo metieron en el Partido Comunista, él era un buena gente, nunca jodió a nadie y todo el mundo lo quería, desgraciadamente su esposa lo engañó y le mandaron la carta amarilla yse suicidó pegándose un tiro al poco tiempo de saber la noticia».

Las cartas amarillas, una denominación que probablemente viene de la canción homónima de Nino Bravo, agregaban otro componente dramático a la Guerra de Angola. Los internacionalistas, alejados de su tierra y aferrados a la esperanza de volver a ver al ser amado, no sólo tenían que enfrentar el dolor del engaño sino también la presión que ejercía el Partido Comunista sobre las víctimas de infidelidades para que pusieran fin a esas relaciones amorosas.

Se hacían asambleas -casi siempre tras el regreso a Cuba- donde se analizaba «el tarro» y el militante era obligado a escoger entre la mujer o el carné del partido. Muchos matrimonios se acabaron así.

Tengo entendido que había un componente machista en esta peculiar cacería de infieles, que casi siempre la presión recaía sobre los hombres engañados por mujeres y no viceversa. Ustedes dirán. Sé también que esta práctica del Partido Comunista recibió airadas críticas de sus militantes, pero desconozco cuándo se le puso fin. ¿De dónde vendría la orientación de que el militante comunista no podía ser traicionado por su pareja?

Cubanos y la represión al golpe de Alves

Barrio marginal de Sambizanga en Luanda, escenario principal de la represión del 27 de mayo de 1977

Barrio marginal de Sambizanga en Luanda, escenario principal de la represión del 27 de mayo de 1977

¿Qué papel desempeñaron las tropas cubanas en la represión del aciago mayo de 1977 en Angola?

Algunos, como el lector que se identifica como El Mambí , cree que se hicieron de la vista gorda y permitieron las ejecuciones sumarias pero no las llevaron a cabo.

De acuerdo con otro testimonio, del lector Tchamutete , el general Rafael Moracén Limonta, hoy Agregado Mlitar, Naval y Aéreo de Cuba en Angola, jugó un papel esencial en la derrota de los golpistas. «Si el golpe fracasó fue debido al Coronel Moracén que con solo la guardia presidencial controló el palacio presidencial y Radio Luanda y cuando llegamos también rodeó a las tropas angolanas sublevadas en la ciudad y estas se rindieron. Si mal no recuerdo a uno de los jefes golpistas le decian El Gato y sé que este fue fusilado en un campo de balompié con un rpg-7 lanzacohetes por tropas angolanas leales a Neto».

Pero hay otra versión de los hechos.

Los habitantes del barrio marginal Sambizanga en Luanda recuerdan todavía hoy la entrada de las fuerzas cubanas. Varios testigos  relataron recientemente sus vivencias a la periodista británica Lara Pawson, quien ha viajado a Angola en numerosas ocasiones  e investigado los sucesos del 27 de mayo de 1977.

cementerio

Cientos de soldados cubanos fueron enviados a Sambizanga, donde estaba la base popular a Nito Alves, a «limpiar» el lugar. Alves era el presidente del popular club de fútbol de Sambizanga, conocido como Progresso o JUBA (Juventud Unida del Barrio Alfredo). Los testigos, algunos de los cuales se negaron a ser identificados, creen que a las tropas cubanas les ordenaron disparar a la gente para atemorizarla y poner la situación bajo control. Los tanques destruyeron al menos un centenar de casas, aseguran.

Uno de los testigos, Matheus, relató que  cubanos comenzaron a perseguir a los jugadores de fútbol y recuerda a uno en particular, Kiferro.

«Los cubanos no lo podían encontrar. Dondequiera que buscaban, él desaparecía. Pensaron que era hechicero», relató sonriendo. «Él podía estar con nosotros en este momento, y cuando los soldados llegaban desaparecer. Cuando se dieron cuenta de que no lo iban a atrapar comenzaron a matar a otra gente, miembros de su familia, hermanos, sobrinos, amigos, incluso gente que se le parecía».

Finalmente Kiferro se presentó. Los cubanos se lo llevaron y nunca más lo vieron [en Sambizanga]. Ni a él ni a muchos otros».

Los testigos creen que cada familia en Sambizanga perdió uno o dos familiares».

Puede leer la investigación de Pawson aquí, en inglés .

Este relato me horrorizó y confieso que mi reacción fue de escepticismo. ¿Es posible que  las tropas cubanas hayan llevado a cabo esa masacre?  Me cuesta creerlo.

Nito Alves, la historia inconclusa

El dirigente del MPLA Nito Alves, líder de una fallida rebelión en 1977

El ex dirigente del MPLA Nito Alves, líder de una fallida rebelión en 1977

Esta semana vamos a abordar un tema mencionado por varios lectores y  poco conocido entre los que vivimos en Cuba:  el intento de golpe de estado del 27 de mayo de 1977 en Angola y el papel de las fuerzas cubanas en el aplastamiento de la rebelión.

El líder fue Alves Bernardo Baptista, más conocido como Nito Alves. Había sido ministro del Interior de Angola desde la independencia, el 11 de noviembre de 1975 hasta octubre de 1976, cuando fue destituido a causa de sus críticas a las políticas oficiales y por sospechas de causar escasez de alimentos para provocar el descontento popular. El cargo de ministro del Interior fue abolido y se estableció una comisión para analizar las acciones de Alves y un seguidor, José Van Dúnem.

Ambos hombres fueron expulsados del Comité Central del MPLA el 21 de mayo de 1977.

Sobre la ideología de Alves hay varias teorías:  unos dicen que era maoísta, otros que estaba en contra de darle mayor participación a blancos y mulatos en el gobierno, otros que tuvo -o al menos aseguró tener- el respaldo de los soviéticos para sus acciones.

El 27 de mayo de 1977, miembros de la 9th Brigada de las FAPLA, partidarios de Alves,  irrumpieron en la prisión Sao Paolo de Luanda y tomaron brevemente el control de Radio Nacional de Angola. Ocho  miembros del MPLA fueron quemados vivos en el barrio de Sambizanga, en una acción de la que el gobierno culpó a los seguidores de Alves.

Aunque algunos disputan el propósito de la rebelión, hay consenso en que se trató de un fallido golpe de estado. Testigos e historiadores coinciden además en el papel esencial que desempeñaron las tropas cubanas en reprimirlo.

El Jornal de Angola, 31 de mayo de 1977, publica las fotos de los rebeldes fugitivos

El Jornal de Angola, 31 de mayo de 1977, publica las fotos de los rebeldes fugitivos

En pocas horas, los rebeldes se habían dispersado. Lo que siguió fue un baño de sangre: miles de seguidores de Alves -conocidos hoy como nitistas- fueron fusilados de forma sumaria. ¿Tomaron parte en los fusilamientos los cubanos? Ustedes dirán.

El propio Alves fue detenido el 7 de julio de 1977 y ejecutado poco después.

La cifra de muertos del 27 de mayo de 1977 es todavía un misterio. Algunos la colocan en el rango de entre 4 mil a 80 mil angolanos.  Cada año, la Asociación 27 de mayo en Angola le escribe al presidente Eduardo Dos Santos solicitándole los certificados de defunción de 1977.

Tras la represión sobrevino una purga política dentro del MPLA, que redujo sustancialmente su membresía.

Pueden leer testimonios de algunos lectores en este foro, donde mencionan el golpe, aquí y aquí .

El dirigente del MPLA Nito Alves, líder de una fallida rebelión en 1977

Los horrores de la guerra

Kimbos en el sur de Angola, cerca de la frontera con Namibia

Kimbos en el sur de Angola, cerca de la frontera con Namibia

De los horrores de la guerra, [recuerdo] muchos. Para entrar en un kimbo disparabas  a los techos, si no salía nadie en unos segundos pues tirabas una granada. Por eso todos salían corriendo cuando veían que venían las tropas, que siempre lo sabían por más que queríamos escondernos o llegar sigilosamente.

Despues me entero por un SWAPO, que nos olían,  sí , nos olían, era increíble, a partir de ahí cuando salía de caminata trataba de ensuciarme lo más  posible y sobre todo echarme fango en la cara, porque si no, llamabas la atención por blanco y todo el mundo te tiraba.

Ahí comprendes que no hay reglas, que si coges un prisionero y no  lo puedes llevar contigo, tienes que matarlo y eso pasó varias veces.

Llegamos a un kimbo, una aldea, y la gente regresó cuando vio que no había peligro con nosotros y los dejamos regresar despues de revisarlo bien todo, es que nos hacía  falta cambiar dos sacos de arroz (lo único que teníamos) por una vaca o algo de carne, es que estábamos cerca de Namibia o en Namibia, abandonados a la gracia de dios.

Bueno, lo primero que se hacía era separar las mujeres de los hombres y revisar a estos, les quitábamos las camisas o los trapos que tuvieran y veíamos si tenían marcas en la piel de los sacos de la UNITA, que no era más que un jolongo con sogas, entonces esas sogas se les metían en los hombros y [les dejaban] tremendas marcas.

Cuando le fuimos a quitar la camisa a un tipo se resistió y se mandó a correr por aquellas sabanas, fue un blanco fácil, un rafagazo y cayó dando brincos como una pelota. Había otro que se echó a llorar y un SWAPO se lo llevó a un kimbo a obtener «inteligencia» como decían, eso era darle con un cinto ruso hasta que hablara. Los cubanos que conocí ahí le hacíamos asco a esos tratos, no estábamos de acuerdo, por eso lo ignorábamos, pero no podías meterte ese era su guerra también, su país.

A ese pobre infeliz le metieron un tiro, el SWAPO, porque él salió y dijo » todo bien, primo, todo bajo control».

Así fue eso. (Testimonio del lector Tito)

En proceso

Fíjense en las nuevas adiciones al Wiki-Glosario hechas con las contribuciones de ustedes, los lectores. Pueden verlas arriba en el encabezado y aquí .

Estoy preparando varios posts sobre un tema que han sacado a relucir varios de ustedes, y que aún es tabú en Angola y en Cuba:  el intento de golpe de estado de Nito Alves el 27 de mayo de 1977 y el papel de los cubanos en ese dramático suceso.

Se aceptan todo tipo de sugerencias, porque es tema poco conocido e investigado.

Bauta en Angola

José Leonardo Rivero, joven de Bauta que participó en la Guerra de Angola en la década del 80

José Leonardo Rivero, joven de Bauta; estuvo en Angola en los 80

Acabo de imprimir, con la esperanza de verla en tu sitio, esta foto que mi primo José Leonardo Rivero me envió desde Angola a principio de los años 80. Como él, otros jóvenes del pueblo de Bauta (no puedo dejar de mencionar al amigo y futbolista Daniel “El Pelé” Hernández, del barrio bautense La Laguna) fueron enviados a esa guerra. El Comité de Reclutamiento en Bauta, curiosamente, estaba en la antigua estación de policía, frente a las escuelas Generación del Futuro (un Concentrado de 6to. Grado) y la Secundaria Básica Camilo Torres.

Tanto el Pelé como Pepito, mi amigo y mi primo, regresaron vivos; pero un gran grupo de otros jóvenes del municipio fueron velados en el Círculo Social 1ro. de Mayo, donde mismo bailábamos y jugábamos ajedrez o dominó.

No puedo decirte, el menos en los dos casos que te cito, que fueran obligados a ir a Angola, contra su voluntad; ni siquiera que lo hicieron a disgusto. Mi tío Pepe Rivero, el padre de José Leonardo, fue fundador de las milicias y combatiente de Girón. Eso, sumado a la indiferencia política de mi primo, da una resultante a favor de “la misión”.

Daniel “El Pelé”, por su parte, era y es un excelente muchacho, de esos que en Cuba llamábamos “concientones”. Vive aún en la isla, y tiene algún cargo en la que fue Textilera de Ariguanabo, en el Cayo de La Rosa.

Ninguno de los dos hablaba mucho de la experiencia en Angola; pero recuerdo que lo más feo que alcanzaron a contarme tenía que ver con el pase de cuentas entre los mismos cubanos, por temas relacionados con la pacotilla y ofensas de barraca.

Un saludo,

Emilio Ichikawa.

Amistades impredecibles

mapdeangola2Yo fui del primer contingente de Tropas Especiales que  llegó  a Angola en los Britannia, la cosa estaba dura. En Quinfangondo se peleó muy duro pero estábamos mejor preparados y con mejor moral que ellos y perdieron, después participé en varios combates más con los sudafricanos. Recuerdo un prisionero que hicimos, Johannes Gerhardus, un boer alto  y pecoso, que fue a tirarnos con su G-3 en un cuerpo-a-cuerpo , pero se le encasquilló el fusil y se rindió. Después resultó que estudiaba Filosofía en la Universidad del Cabo, y era de lo más afable. Nosotros tratamos muy bien a los prisioneros de Sudáfrica y ellos a los cubanos prisioneros también. Despues de la guerra fui a Sudáfrica y me encontré a Gerhardus y desde entonces nos intercambiámos cartas. Le puso a su hijo mi nombre lo cual me conmovió mucho, ahora somos buenos amigos. Los mejores amigos se hacen en la guerra. (Testimonio de Salvador, un lector)

En este blog ustedes, los lectores, son los protagonistas.

Glosario

He agregado a este blog un glosario de términos que ayudarán a a los lectores a comprender mejor  la Guerra de Angola. Pueden verlo en el encabezado, y aquí . Es un trabajo en proceso y se beneficiará de todas las adiciones y correcciones que ustedes quieran hacer.

Además de los términos oficiales para identificar organizaciones y equipos militares -en esto último necesito mucha ayuda- es importante también rescatar la jerga que usaban los cubanos en Angola. A las minas les decían «boniatos».  ¿Tienen ustedes otros ejemplos?

Más adelante voy a incluir una cronología.